Divino Niño Jesús
El Divino Niño Jesús es una figura de devoción para muchas personas en todo el mundo. Representa la pureza, el amor y la inocencia que todos anhelamos como seres humanos. Desde nuestra página web OraciónNoche.com te ofrecemos una seleccionada Guía con las oraciones más inspiradoras, esperamos que resulten de tu agrado.

Divino Niño Jesús, Señor de mi corazón y de mi vida. Mi querido y adorado niño, Vengo a ti lleno de esperanza,
Vengo a Ti implorando Tu misericordia, Vengo a Ti pidiendo abundantes cosas buenas que derramas sobre Tus devotos creyentes, que Tus pequeños brazos abren con amor y generosidad.
Oh, dulce Niño Jesús, Te amaré siempre con toda mi alma.
Divino Niño Jesús, bendícenos,
Divino Niño Jesús, escúchanos,
Divino Niño Jesús, ayúdanos,
Dulce niño de mi vida consuelo del cristiano, concédeme la gracia que tanto necesito y que me causa desesperación y angustia que me hace sentir incómodo en mi vida.
Lo confío a tus benditas manos:
(ruega con mucha fe lo que deseas obtener).
Recuerda, oh santo hijo amado que nunca se ha oído, que nadie te ha rezado nunca sin recibir tu ayuda, por tanto, con sencillez y confianza con humildad y arrepentimiento lleno de amor y esperanza, sabiendo qué milagros se obran y la rapidez con que se conceden los recursos,
Pido con vehemencia este favor:
(suplica lo que se desea obtener).
Divino Niño Jesús, bendícenos,
Divino Niño Jesús, escúchanos,
Divino Niño Jesús, consuélanos,
Divino Niño Jesús, ayúdanos,
Divino Niño Jesús, protégenos,
Divino Niño Jesús, protégenos,
Divino Niño Jesús, en ti confiamos.
Amén
A través de la devoción al Divino Niño Jesús, nos acercamos a Dios y recordamos la importancia de la vida y el amor. La devoción al Divino Niño Jesús nos recuerda que Dios nos ama y se preocupa por nosotros. Muchas personas se dirigen al Divino Niño Jesús en oración, pidiendo favores para ellos y para sus seres queridos. El Niño Divino nos abraza con su amor, nos da esperanza y nos ayuda a recordar lo mucho que Dios nos ama.
Oración al Divino Niño Jesús
La oración es una práctica importante para honrar al Divino Niño Jesús. Estas oraciones nos ayudan a acercarnos a Dios y nos permiten expresar nuestra devoción al niño Jesús. Su recuerdo nos trae una sensación de tranquilidad y nos inspira a honrar a Dios. La infancia de Jesús siempre ha sido un tema de gran interés. Su padre, Dios, lo envió al mundo para salvar a su pueblo y darnos una vida mejor.
Tengo mil dificultades, ayúdame.
De los enemigos de mi alma, sálvame.
En mis errores, ilumíname.
En mis dudas y problemas, consuélame.
En mi soledad, acompáñame.
En mi debilidad, fortaléceme.
En mi desprecio, anímame.
En mis tentaciones, defiéndeme.
En mis momentos difíciles, consuélame.
Con tu corazón de padre, ámame.
Con tu gran poder, protégeme.
Y en tus brazos cuando muera, recíbeme.
Amén
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Oración al Divino Niño Jesús para pedir un milagro
¿Alguna vez has necesitado obtener un milagro en tu vida? ¿Alguna vez has buscado algo que te ayude a obtener la bendición divina? Si es así, entonces la Oración al Divino Niño Jesús para pedir un milagro puede ser la respuesta a tus deseos.
Confío en ti, Divino Niño Jesús, en Dios Padre Todopoderoso, en el Hijo y en el Espíritu Santo.
Jesús, mi único Salvador, escucha lo que he venido a pedirte con todas mis fuerzas, con todo mi amor, con toda mi fe.
(Pide con gran devoción el milagro que tanto necesitas).
Oh Divino Niño Jesús, hoy me dirijo a Ti y te pido, por medio de Tu Santa Madre María, que me ayudes en esta gran necesidad, pues creo firmemente que Tu divinidad puede ayudarme.
Te ruego por los méritos de tu Santísimo Niño, que vive y reina en la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
Amén
La Oración al Divino Niño Jesús es una de las oraciones más antiguas y más veneradas de la fe cristiana. Esta oración es una invocación a Jesús el niño divino, para que nos brinde su bendición y nos ayude a obtener los milagros que necesitamos en nuestras vidas. Cuando se reza con fe y devoción, se abre la puerta para recibir la ayuda sublime de Dios. La oración te ayuda a conectarte con el poder divino para que tus deseos se hagan realidad.
Oración Milagrosa Divino Niño Jesús
Además de abrirte a los milagros de Dios, la Oración milagrosa al Divino Niño Jesús también te proporciona consuelo y paz espiritual. Esta oración te ayuda a aliviar el sufrimiento y la ansiedad, y te da la fortaleza necesaria para enfrentar las dificultades de la vida. La oración te permite conectar con el amor y la misericordia de Dios, y te ayuda a encontrar la felicidad y la alegría que necesitas para vivir en plenitud.
Divino niño Jesús, en esta ocasión me presento ante ti para que me ayudes en estos momentos de dificultad.
Que me protejas de todos mis enemigos, salvándome en los momentos difíciles. Te pido que despejes todas mis dudas y penas, que me ayudes a afrontar mi soledad y me acompañes en mis momentos de soledad.
Te pido que me ayudes a ser más fuerte, para que pueda alejarme de todas las tentaciones. Te pido que me protejas en mis momentos de debilidad, te pido que me reconfortes con tu corazón de padre, que me protejas y me acojas con los brazos abiertos.
Amén
Por otra parte, la Oración al Divino Niño Jesús también te ayuda a mantener la esperanza y la fe. La oración te recuerda que Dios está siempre presente para ayudarte en tus momentos de necesidad, y te da la fuerza para seguir adelante, incluso cuando las cosas parecen imposibles.
Oración al Divino Niño Jesús para pedir por la salud
¡Orar al Divino Niño Jesús para pedir por la salud es una forma maravillosa de conseguir la ayuda que necesitamos! Rezar a este milagroso niño nos ayuda a conseguir la salud que tanto anhelamos. ¿Qué es el Divino Niño Jesús? El Divino Niño Jesús es una imagen de Nuestro Señor Jesucristo cuando era niño, que se venera especialmente en América Latina. Se trata de una representación que cuenta con miles de seguidores y devotos que rezan a este divino niño para pedir por la salud.
Oh, adorable Niño Divino, mi querido y amado Niño Jesús, hoy venimos a ti, con toda la fe de nuestro ser, con todo el amor y la esperanza que tenemos, para pedir tu presencia en nuestra casa, confiamos en ti de todo corazón y por los méritos de tu infancia y encarnación.
Te suplicamos por la curación de,
(indica el nombre de la persona enferma), concédele el favor que más necesita, la salud.
Tú, hijo amado, mi divino Jesús que eres el dueño del tiempo y de la eternidad, A quién pertenece su vida, derrama sobre él Tu divina misericordia.
Míralo con mirada benevolente, y con Tu infinito amor devuélvele la salud. No dejes que tu querido hijo sufra, no dejes que el dolor y el sufrimiento le haga sufrir.
Dale Tu divina ayuda en su enfermedad. La persona que te recomendamos sufre mucho, Y aunque está atormentado por el dolor, desanimado y deprimido, Él tiene plena confianza en la inmensidad de Tu amor, En el que sabemos que deposita todas sus esperanzas.
Tú eres todopoderoso y todo misericordioso, Nada para ti, bendito niño divino, es imposible, En Tu infinita misericordia, En tus manos generosas y milagrosas, depositamos nuestros deseos más profundos, para calmar sus penas,
Líbrale del tormento y del dolor, te pedimos humildemente que no nos abandones. (Menciona el nombre del enfermo)
Oh Hijo misericordioso, concédele tu ayuda y asistencia, dale una salud perfecta.
Oh, hermosa niño,
Por tu divina virtud,
Por tu inmenso amor
Para los que sufren,
por todos los que padecen, por todos los necesitados,
Por favor, escúchanos, ayúdanos, Dales lo que necesitan desesperadamente
Bendecir, aliviar, curar
(indica el nombre de la persona enferma)
Amén
Como puedes observar, rezar para pedir por la salud es una forma maravillosa de obtener la ayuda que necesitamos. Si estás buscando una forma de sanarte y de tener una vida más saludable, ¡ora al Divino Niño Jesús!
Letanías al Divino Niño Jesús
¿Alguna vez has orado las letanías al Divino Niño Jesús? Si no lo has hecho, es una práctica que deberías considerar. Estas letanías son una forma antigua de alabanza al Niño Jesús y tienen muchos beneficios para aquellos que las recitan. Orar las letanías, es una excelente forma de realizar una conexión espiritual con el Niño Jesús.
Esto nos permite acercarnos a Él y comprender mejor Su naturaleza divina. Al recitar las letanías, nos permitimos conectarnos con el Niño de una manera profunda y significativa.
Divino Niño Jesús
Palabra del Padre Eterno, conviérteme.
Hijo de María, acéptame como hijo tuyo.
Mi maestro, enséñame.
Príncipe de la Paz, dame sosiego.
Refugio mío, recíbeme.
Pastor mío, alienta mi alma.
Ejemplo de paciencia, consuélame.
Bondadoso y humilde de corazón, ayúdame a ser como tú.
Redentor mío, sálvame.
Dios mío y todo mío, guíame.
Verdad eterna, enséñame.
Mi apoyo, dame fuerzas.
Justicia mía, justifícame.
Mediador mío con el Padre, reconcíliame.
Mi doctor del alma, sáname.
Juez, perdóneme.
Rey mío, gobierna sobre mí.
Santificador mío, santifícame.
Por piedad, perdóname.
Pan vivo del cielo, aliméntame.
Padre pródigo, acéptame.
Alegría de mi alma, sé mi única felicidad.
Ayúdame, ayúdame.
Amante del amor, atráeme.
Mi protector, protégeme.
Esperanza mía, mantenme.
Objeto de mi amor, júntame a Ti.
Manantial de mi vida, refréscame.
Mi divina víctima, sálvame.
Mi propósito final, déjame que te posea.
Gloria mía, glorifícame.
Divino Niño Jesús, en Ti confío.
Amén
Rezar las letanías nos ayuda a cultivar la humildad. Las letanías nos recuerdan que Jesús es la única fuente de poder y que la única forma de conseguir verdadera paz y alegría es aceptar Su gracia y amor. Al recitar las letanías regularmente, nos permitimos recordar la humildad que deberíamos tener al tratar con los demás.
Novena al Divino Niño Jesús
Novena al Divino Niño Jesús para pedir un favor
Muchos fieles devotos piden al Divino Niño, en tiempos difíciles, que les conceda un favor. Con esta hermosa novena para pedir un favor, abandona tus dificultades y pide la protección de Su inmenso poder. De este modo, adora al Niño Jesús y tu favor te será concedido.
La novena se reza durante nueve días consecutivos, utilizando la imagen del Niño Jesús como representación, ofreciendo la Santa Misa durante nueve domingos, confesando y comulgando al menos uno de estos domingos. Al final de cada oración diaria, reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria al Padre.
Divino Niño Jesús, quiero comenzar este primer día de la novena alabando tu fidelidad a Dios, nuestro Creador.
Abriendo mi corazón para ser fortalecido con la oración, como hacías de niño en el Monte Carmelo, en la ciudad de Israel.
Ilumíname estos días de novena y hazme comprender, que sólo a través de la oración puedo obtener paz, por las dificultades a las que me enfrento hoy,
Quiero adorarte como lo hizo San Antonio de Padua hoy, mañana y siempre.
Amén
Divino Niño Jesús, hoy he venido a hablarte de las diversas dificultades por las que atravieso.
Por favor, ayúdame a superar esta situación,
(indica tus intenciones), concédeme las bendiciones de mi corazón, para que pueda cuidar de mí misma/o para difundir tus milagros a los demás.
Hoy me entrego a ti, admitiendo todos mis pecados, para que Dios, con su gracia, me ayude en mi momento de necesidad.
Creo en Dios y creo en su único Hijo, Jesús, que bajó del cielo y nos salvo del pecado
Amén
En este tercer día de oración, querido hijo de mi vida, sálvame de los demonios del alma de aquellos que buscan la desgracia sobre mi vida y mi familia.
Fortaléceme y deposita un escudo bendito sobre mi cabeza. Te pido hoy (indica tus intenciones) que me obedezcas.
Quiero estar contigo cada minuto de mi vida,
y muestra tus maravillas a los que me conocen,
en estos días de novena, confío en que me concederás, los favores que me quedan en este encuentro espiritual.
Amén
Oh Santo Niño, ilumíname en mis faltas, para que pueda corregirme y reanudar una vida cristiana, porque quiero seguir los pasos de Jesús.
Quiero seguir las huellas de Jesús y no apartarme de él, para ser recibido en el Reino de los Cielos.
Consuélame en mis dudas y problemas, que me des fuerzas para seguir adelante, para ser mi guía en cada paso que doy en mi vida, porque yo también deseo una vida santa, para que Dios me reconozca como siervo fiel.
Amén
Divino niño, acompáñame en mi soledad y el alejamiento de mis allegados, sé que muchas personas en este momento, necesitan la compañía de una persona especial como tú, para ayudarles a encontrar la compañía de Dios en la vida porque se sienten perdidas.
En esta hora difícil, consuélame, porque tú, más que nadie, conoces la necesidad que sufro y necesito refugiarme en la oración para encontrar paz y armonía, por este motivo te ofrezco estos nueve días dedicados especialmente para ti.
Amén
Niño adorado de mi vida, en este sexto día de la novena, quiero rezarte para las enfermedades y pandemias que aquejan a los distintos países del mundo, para fortalecer nuestro espíritu para que ninguna enfermedad se apodere de nuestros cuerpos.
Rezo por las personas vulnerables, que no saben cómo afrontar y superar las enfermedades que sufren, para que les llegue a sus corazones y se puedan acercar a Dios, para luchar contra las adversidades que les atacan el alma y el espíritu.
Refuerza nuestro sistema inmunitario y protégenos y líbranos de todo mal.
Amén
Oh santo niño, protégeme de todas las tentaciones que puedan entrar en mi vida, destiérralas para no decepcionar la gran confianza que tengo en mi Padre amado, ahuyenta todas las cosas negativas que me tientan en mi vida.
En este séptimo día de la Novena, abandono de mi vida todos los pensamientos negativos, los malos hábitos, los vicios que quieren obstaculizar mi vida.
Modifico y dedico mis pensamientos a una vida sana y positiva, aporto a los demás los beneficios del reconocimiento reconociendo a Dios como nuestro padre y a nosotros como sus hijos.
Amén
Recuerda Santo Niño, todas las oraciones que te he hecho, ofrezco misas en tu nombre a través de la oración durante nueve domingos, prometo confesarme y recibir la Sagrada Comunión tal como fue recomendada por el padre Juan del Rizzo.
Ofreceré comida a los más humildes y también a los niños, en ellos les endulzaré el día para que olviden por un momento la amargura que les ha afligido en la vida.
Así que te pido que no abandones a ningún niño en este planeta Tierra.
Amén
Divino Niño Jesús, en este final día de la novena, quiero dar las gracias por la inmensa fe y esperanza que dejas en mi corazón, porque sé que me has escuchado.
He sentido tu consuelo en estas horas difíciles de mi vida, por eso te honro y reconozco lo maravilloso que eres.
Me rindo a ti como un niño, sigo los pasos de Jesús en la oración y dedico esta novena en su honor, bendíceme, ilumíname, sálvame, protégeme, consuélame, ámame con tu corazón maternal, para que pueda defender tus obras ante el mundo.
Amén

